Un abrazo de esperanza

La fe acompañada de la acción

“para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.” Tito 3:7

Una tarde, mientras terminábamos una jornada de evangelismo en la ciudad de Camiri, encontramos al joven Javier, afuera de un mercado, con ojos tristes que miraban hacia el suelo y un aspecto desanimado, ropa sucia y rota, y Dios puso en el corazón de uno de nuestros misioneros acercarse a hablarle de Jesús, después de algunos minutos de conversación, Javier se quebrantó, y después de llorar durante un momento nos dijo que había estado muy triste porque llevaba días buscando trabajo y su familia ya no tenía qué comer, por lo que esa tarde habia pensando quitarse la vida.

Después de hablarle de la esperanza que encontramos en el amor de Jesús, lo llevamos a la iglesia, se le dio una bolsa con víveres, ropa para su familia, y pasaje para volver a su casa, todo donado por hermanos de la iglesia, algunos se dispusieron a brindarle algunos trabajos temporales mientras se puede estabilizar, pero cuando se fue tenía una apariencia diferente, ojos con un brillo de esperanza y esperamos en Dios que este sea solo el inicio de una vida transformada por Su poder.

Y que sea testimonio que el Evangelio da sentido y propósito para que aquellos como él, abrumados por las dificultades de la vida, puedan ver el plan que Dios tiene para cada uno, y cómo en la iglesia encontramos una familia que nos ayuda a seguir adelante.